09/03/2010

En tu honor

Te quemaron en hogueras en incontables ocasiones, las mismas que renaciste de tus cenizas para continuar en este mundo.

Te acusaron de brujería por practicar la medicina y vivir en harmonía con la naturaleza y tú profundizaste en tu sabiduría.

Te lapidaron hasta la muerte y tú volviste a la vida con la dureza de las piedras.

Te mutilaron el clítoris y tú respondiste enseñando a amar.

Te relegaron al espacio del hogar y tú aprendiste a proveer seguridad y amor a tu familia.

Te obligaron a taparte la cara y tú aprendiste a mirar a través de un velo.

Te hicieron trabajar en el campo y tú te hiciste fuerte y resistente.

Te negaron el acceso a la educación y tú aprendiste a pensar por ti misma.

Te prohibieron el derecho a voto y tú te negaste a dejar de opinar.

Te impidieron el ascenso que anhelabas mientras tú te esforzabas por hacerlo mejor y ganarte el puesto en la siguiente ocasión.

Te violaron y tú ejercitaste tu capacidad de resistencia.

Te rompieron la boca a puñetazos y tú cultivaste la paciencia y la capacidad de sacrificio.

Te llamaron puta y tú aprendiste a conocerte mejor.

Dime tú, mujer, si con todo lo que has aprendido, no estás preparada para ser todo lo que anhelas, para conseguir todo lo que sueñas, para amar a quién realmente se merece tu amor, para hacer de este mundo, un mundo mejor.

Llegó la hora, este es tu momento, por el bien de todos y todas, no lo dejes escapar…