24/01/2009

Mándame un sueño...

EL BARRIO, TU Y ELLA

Cuando tú puedas amor
me mandas un sueño
porque creo que me hará falta
para poder afrontar la noche
Ya que por mi orgullo
te he dejado sin mis besos
yo te cuento lo que siento
amor tú no me lo reproches
Si ves que me derrumbo en estas horas
es porque quizás estar a solas
me hizo darme cuenta
de que el amor
cuando se juega con dos ases
uno te satisface
y el otro se atormenta

Y dime (tú) que hago con ella
si me comprende y me echa de menos
con ella me siento los pies en la tierra
tú eres la noche enemiga del sueño
mi dulce veneno que tomo sin tregua
Y dime tú que hago con ella
si satisface mis ansias de amarte
con solo tocarme me causa sosiego
y tú me arrastras al calor del morbo
me das sorbo a sorbo lo que más deseo
por qué a mi no me mandas un sueño amor?
¿Porqué?
Mandame un sueño
Cuando tú puedas amor
me mandas un sueño
porque me encuentro muy cansado
de hablar con la almohada
yo que he sido siempre fuerte
y que apenas he llorado
yo tengo el corazón de hielo
y las ideas muy claras
Dios ha puesto en la duda
mis sentimientos
ha confundido de momento
los amores en mi vida
Y se ha vengado
a través del pensamiento
dejando incertidumbres
que arañan mis heridas<

Y dime que hago con ella…



21/01/2009

El joven alquimista ha encontrado su tesoro.

No son precisamente la constancia, la perseverancia y la paciencia, virtudes incorporadas a mi consciencia como propias... más bien todo lo contrario.... Simpre habia pensado que debia trabajar mucho todavia para evitar dejar a medias la ilusión de conseguir una meta, un sueño...

Pero cuando echo la vista atrás y recuerdo que hace más de ocho años que un "oportuno" accidente de tráfico (sin consecuencias al final, que no al principio), me cambió la vida y me dió el empuje necesario y definitivo para decidir dar un giro radical y dedicarme a lo que siempre habia querido hacer, jamás pensé que el camino a recorrer para alcanzar un sueño fuera tan distinto al que me habia imaginado...

Hoy, ocho años después, el sueño de un niño se ha visto realizado. Asi como Santiago, un joven pastor andaluz que un día abandonó su rebaño para ir en pos de una quimera, para darse cuenta al final de su camino, perdido en el basto desierto, que el tesoro que buscaba se encontraba justo en el punto de partida, hoy me doy cuenta que jamás hubiera conseguido lograr este sueño sin haber recorrido mi desierto particular.

Jamás cambiaría este momento por haber logrado el mismo sueño hace ocho años sin el saco que ahora me llevo tras ocho años llenos de amor, amistad, entrega, compromiso, experiencia y camaraderia...

Tambien ahora llega el momento del miedo, ahora ya puedo asustarme. Un país nuevo, una cultura nueva, un reto y una responsabildad que espanta al más valiente de los hombres; Sin embargo esta vez, me podré delante del toro sabiendo que este miedo es bueno y necesario, por que se basa en todos los errores y experiencias anteriores y que será precisamente ese miedo el que me mantenga alerta para afrontarlos, esta vez, con un bagaje personal y profesional suficiente para abordarlo con una visión mucho menos acomplejada y, ahora si, seguro de que no hay formulas magistrales que resuelvan los enigmas.

Sólo el coraje, al ilusión, el compromiso y la sinceridad serán buenas compañeras en este nuevo viaje.

Gracias a todos por vuestro apoyo y confinza porqué sin vosotros jamás lo hubiera logrado.

17/01/2009

El baile de las mariposas

Tu pelo se arremolina sobre tu rostro y oculta entre lianas el color rosado de tus acaloradas mejillas. Debo desenredarlos si quiero llegar a beber de tus labios el preciado líquido que me devuelve la vida.

Recompuesto del trajín, tan sólo alcanzo a dibujar con la yema de los dedos las órbitas que trazan con su majestuoso baile las mariposas que revolotean alrededor de tu torso. Esas mismas mariposas, culpables de estremecerte por encontrar el éxtasis bajo el cielo de tu piel, son las que despues, orgullosas por ser hijas de venus, alcanzan el paraíso perdido en la gloria del monte que las cobija.

No hay tregua, es cierto. La lucha de dos cuerpos por encontrarse es precisa y cruel cuando el deseo puede más que la razón. Nada atiende a razones. Nada importa. Nada vale. Tan sólo cabe esperar que tras el embeleso casi ritual de los acordes iniciales, el combate sea letal. Y que tras la expiración de nuestros cuerpos, exhaustos de vida sobre el lecho primaveral, transite la pasión y renazca de nuevo de entre las cenizas el fuego ardiente de nuestros pechos desnudos.

Y en vez de encontrar sosiego tras largas noches extirpándome la piel, más si cabe bulle mi sed, por encontrarte de nuevo entrelazada entre mis afligidas sábanas que un dia fueron de miel para después dejarte partir.

Tan sólo quiero dibujar, una vez más, el majestuoso baile de las huidizas mariposas.