07/05/2009

El innombrable

Entraste en mi vida como un tornado, arrasando con todo y llevándote por delante todo atisbo de humanidad en la vida de quien hasta entonces se creía un ingenuo indolente de 31 años. Me llevaste directo hasta los umbrales de la desesperación, la rabia y la impotencia para dejarme caer al abismo sin siquiera avisar del espeluznante recorrido que me aguardaba.

Cuando me percibí de tu llegada, tarde tanto en entender tu significado, que para cuando empecé a conocerte ya me habías arrancado el corazón y se lo habías dado a los leones que, hambrientos de cándidas víctimas, lo despedazaron con la crueldad de quién no tiene la piedad de los compasivos.

Te llevaste a otro mundo lo que más quería sin estar al tanto que lo era… me dejaste sin la oportunidad de rectificar, de poder arreglar tras el juicio que dan los años y la experiencia aquello que todavía no comprendía y que, tras de ti y la consiguiente deducción, dejó en mi una sumisa dedicación a la culpa, la depresión y la angustia por no haber sabido reparar a tiempo mi desconsideración.

Tras largo tiempo de habitar los lúgubres recovecos del lado oscuro de mi alma, logré salir del antro en el que me arrojaste y tú, jocoso de mis debilidades, todavía te jactabas de traerme un sentido nuevo para los caminos que emprendí desde entonces.

¿Y ahora quieres volver? Pero, ¿¡quién te has creído que eres!? ¿Con qué derecho te otorgas el poder de destrozar las vidas de las personas, lanzándolas a una agonía cruel y dolorosa, indecible y sin sentido, que no tiene más remedio que la mismísima muerte?

¡Largo de mi vida! ¡Deja a mi familia en paz! ¡No te mereces ni que mencione tu nombre!

2 comentaris:

Anònim ha dit...

cuantos nombres para el innombrable!!!! pero yo pienso que cuando se te acerca hay que llamarlo por su nombre, enfrentarse a el y decirle que no le tienes miedo. Y si aun asi se te lleva con el, dejarle claro que solo se llavara tu cuerpo pero que tu verdadero yo, seguira aqui para seguir apoyando desde su corazon, a los que te quieren y te recuerdan.
cris

eduyardo ha dit...
Aquesta entrada ha estat suprimida per l'autor.