Ecuador es un país acogedor, sus gentes son amables y la proximidad de la cultura y la lengua facilitan la adaptación a un país que va a ser mi casa durante al menos los próiximos doce meses...
El entorno de la sierra me resulta extrañamente próximo y cercano. Pese a que todo es nuevo y, visualmente, nada tiene similitud alguna con los pirineos -mis referencias más cercanas- la sierra andina me hace sentir en un entorno apacible y lleno de oportunidades de crecimiento.
Subido a la parte de atrás de la pick-up sobre la que recorremos los alrededores del pueblo en busca de las comunidades que se ocultan entre los bosques que rodean la falda del volcan que da nombre al mismo pueblo, el aire fresco de la sierra llena mis pulmones y ventila mi cara que, iluminada por un sol ardiente, exhibe un nuevo estatus lleno de ilusión y emoción como hacia tiempo que no sentía...
La mirada se pierde extrañamente en las profundidades del valle y un sentimiento apacible se introduce por todos los poros de la piel como si la magia del entorno quisiera recibirme a través de los sentidos. Y lo consigue...
Mientras tanto me sorprendo buscando puntos de referencia en las verdes montañas que nos rodean, en un afán de ubicarme en el entorno lo antes posible para poder moverme sin necesidad de acompañante... yo siempre tan inquieto en cuanto a la orientación, no soporto no saber donde estoy.
De vez en cuando se cruza en el polvoriento y pedregoso camino algún campesino que transporta el fruto del trabajo diario. Un trabajo que ha marcado su cara con profundos surcos de sacrificio y sufrimiento... nuestras miradas se cruzan en un instante buscando indicios que nos ofrezcan luz sobre nuestra procedencia e inquietudes. Imposible comprender en un instante la historia de vida de alguien a quien no conoces. Ni siqueira por la humildad de sus ropas, ni las curtidas manos que agarran con fuerza y orgullo el saco de hortalizas recogidas hoy.
Intuyes de su mirada profunda y desgarrada, la dureza del medio y la precariedad de su subsistencia, pero ni por asomo quiero imaginar lo poco que yo duraría en condiciones tan extremas. Un sentimiento de profundo respeto y admiración me embarga mientras dejo fluir el pensamiento hacia nuevos estímulos.
A la vera del camino se suceden una tras otra diferentes formas de vida vegetal de mil colores y formas imposibles, algunas resultan conocidas pero las muchas son nuevas para mi.
De entre la maleza aparece un pequeño ramal del camino que nos lleva hasta las puertas de una humilde casa que pertenece a una de las parteras que colabora en el proyecto. Mientras no enseña la "Casa de vida" que contruyó gracias a la colaboracion del proyecto nos recibe al mismo tiempo con un jugo de moras delicioso.
Me atrae especialmente el colorido de su traje tradicional. Una camisa blanca con volantes en el pecho, bordados en una serie de colores azules y dorados y una falda plisada que le cubre hasta los tobillos. En la cabeza un fular azul doblado y en imposible equilibrio que le cubre del fuerte sol. El cuello y las orejas vienen adornados con diferentes abalorios que ensalzan todavia mas la alegria de su rostro por recibirnos.
Mientras saboreamos el preciado jugo nos muestra el lugar donde atiende de manera altruista a las compañeras de la comunidad que van a traer a sus retoños. Un sencillo lecho trenzado en mimbre hace de cama mientras una pequeña chimenea calienta el reducido espacio... En una olla de barro nos muestra las diferentes hierbas aromaticas que utilizan para tranquilizar a la madre y prepararla para el parto.
Con el rostro altivo y orgulloso nos explica que durante el año pasado atendió a unas 23 parturientas de acuerdo a los ritos tradicionales y las costumbres de lo Kichwas de la sierra.
A la partida se despide del compañero al que yo voy a sustituir con un càlido abrazo y el rostro lleno de agradecimiento y amistad. Mientras le pide que no se olvide de ellos y se le humedecen sus negros ojos me pregunto si un dia, cuando yo tambien parta, habré sido capaz de ganarme su confianza y estimación.
Mientras volvemos al pueblo deshaciendo el camino hecho, me siento extraño de repente. Me vienen imágenes de los agradables momentos compartidos con la gente a la que quiero antes de partir de Barcelona y no puedo reprimir un setnimiento de añoranza y melancolía que expulsa de mis ojos la expresion de mi sentir.
Son tantas las cosas que dejo atrás y tantas las que quedan por venir...
Por primera vez en mucho tiempo me siento VIVO!
Y van 12…
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Más contentos que “un guarrillo en una charca”. Estamos felices, el Sábado
día 24 a las 20:30 se presentó la nueva revista número 12 de Mitad Doble.
Allí e...
Fa 4 dies
7 comentaris:
jolin Edu!!, no pares de escribir!!!!!!!
Cris
Eduarcillo, precioso! MUA!
Edu. A través de tus escritos yo tambien viajo a Ecuador, grácias.
Un abrazo mio y otro de Raúl.
Olesa
Edu, gràcies per transportar-nos per uns minuts al, a partir d'ara, el teu/nostre estimat Equador.
Increible la feina que segur faràs allà, doncs a part de mitjans s'ha de tenir cor, sentiment, sensibilitat, ganes de fer, implicació, i voluntad de treball. De tot això, a tu te'n sobra. Estic segura de que, quan marxis, no només rebràs abraçades d'agraiment, sino també llàgrimes com les que van rodar per la meva carona el dia que ens vàrem despedir i que lluiten per tornar a sortir en aquests moments que t'escric. T'anyoro. Però sé que el teu lloc ara està a molts Km. de mi. Cuidat amor.
La vida es bella Edu!!
Un abrazo grande!!
Javo
Hola Edu,
Realment amb els teus escrits ens estas transportant al Equador.
Malgrat que la nostre relació ha estat una mica efímera, estic segura que a partir d'aquests moments et coneixerer una mica més.
A traves teu tots viatgarem cap al Equador, però recorda que aquí t'esperem tots amb els braços oberts.
Cuida't molt
Una abraçada
Carmen
Edu!!!Me ha encantado...
Jose
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